El diferencial baja y se queda la casa sin luz. Pasa siempre en el peor momento. Aquí va lo que tienes que saber antes de llamar al electricista.
Qué hace el diferencial
El diferencial protege contra fugas a tierra, no contra sobrecargas. Si alguien toca un cable pelado o hay una fuga en un electrodoméstico, el diferencial salta y corta la corriente. Para sobrecargas, los que actúan son los magnetotérmicos, esos interruptores más pequeños del cuadro.
Las causas más habituales
En la mayoría de los casos, el culpable es un electrodoméstico con fuga. El lavarropas, el lavavajillas y el calentador eléctrico son los tres que más problemas dan. Para saberlo sin llamar a nadie: desenchufa todo, sube el diferencial, y ve enchufando aparatos uno por uno. El que lo baje es el que falla.
Si el diferencial salta más en días de lluvia o en invierno, hay humedad en algún punto de la instalación. Puede ser en las cajas de empalme, en la entrada de cables o en zonas donde se ha reparado mal.
Cuándo no toques nada
Si el diferencial sube y baja al instante, si hueles a quemado, o si el cuadro eléctrico está caliente, para. No vuelvas a subir el diferencial. Eso ya no es un diferencial caprichoso, hay un problema real en la instalación.
Cada cuánto hay que probarlo
El diferencial tiene un botón de prueba. Pulsarlo una vez al mes es suficiente para saber que funciona. Si al pulsarlo no salta, el diferencial está defectuoso aunque aparentemente funcione.